Recuerda ese momento en el que tuviste un resultado satisfactorio después de haber hecho algo no razonable. ¿Lo recuerdas? Quizás dijiste una tarde de sábado a tus amigas que salías, aunque en realidad no te apetecía y conociste a esa persona que te ha acompañado por el camino de tu vida hasta el día de hoy...
Quizás, por cabezonería, te propusiste aprender el temario entero de esa asignatura en un par de tardes y sacaste buena nota o rechazaste una propuesta laboral interesante porque algo dentro de ti decía que no te convenía.
Te importó bastante poco la incertidumbre y el miedo. Sentías que tenías que hacerlo y te arriesgaste, fuiste a por todas, proyectaste toda tu energía para conseguir eso que tanto querías, o simplemente fuiste en contra de la desidia y la dejadez y plantaste cara a la situación.
Etiquetas:
coaching,
cobardía,
conmigo aprendí,
crecimiento,
miedo,
psicología,
reto,
riesgo,
superación
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


5 comentarios: