Suelo comentar que
cada día deberíamos hacer algo que nos guste. Disfrutar de cada momento y
saborearlo, pero ¿qué pensarías si te dijese que cada día tienes que hacer algo
que no te apetece? No, no me he vuelto loca.
Como podéis leer en la entrada, el post de hoy se titula el placer egodistónico I. Sí, amenazo con una segunda parte.
Si hago memoria,
cada momento en el que me he sentido realmente bien y satisfecha, ha sido cuando he hecho algo
que no me apetece.
Si nos movemos
siempre por placer, mal vamos, porque por placer me quedo en el sofá tirada y
no muevo el culo en todo el día.
Me he propuesto
hacer todos los días algo que no me apetezca, eso que da tantísima pereza hacer
y que dejamos para otro momento.
El próximo Lunes, os
presentaré un proyecto para llevar a cabo. Estoy segura que os encantará porque
está más que comprobado que es eficaz.



0 comentarios:
Publicar un comentario